‘Eisenstein in Guanajuato’ en el Campus Cinema


Mentiría si dijera que no tengo favoritismo por Peter Greenaway, que aunque denso, consigue maravillarme con cada película. Por eso, acudí al cine con tremenda ilusión, esa con la que vas cuando sabes que una película no te va a defraudar.

Tuve la oportunidad de asistir a una conferencia que este director ofreció en Sevilla, cuando aun no lo conocía y, la verdad, es que me ayudó a entender su visión artística del cine. De ahí que no me esperase en esta película grandes diálogos sino composiciones perfectas, múltiples perspectivas, colorido y una historia rocambolesca. En algunas cosas no acerté al ver la película, que nos presenta una historia en la que no paran de hablar y en la que los actores parecen danzar delante de la cámara, pero igualmente me impresionó.

eisenstein02

 Los 10 días que conmocionaron a Eisenstein

Entre la realidad y la ficción, Greenaway nos presenta la etapa en la que Serguéi Eisenstein, el director de ‘El Acorazado Potemkin’ (1925), llegó a México en diciembre de 1930 gracias al patrocinio del escritor Upton Sinclair. La idea era rodar una película sobre el país llamado ‘¡Viva México!’ y, aunque llegó a rodar unas 50 horas, estas grabaciones se quedaron sin montar, ya que tuvo que volver a Rusia por presiones del gobierno.

Toda esta etapa de catorce meses Greenaway nos la resume en diez días (recordando la película de Eisenstein de 1928, ‘Octubre: los 10 días que conmocionaron al mundo’) y se centra, sobre todo, en el cambio y en la revolución interior que supuso para el director ruso este viaje. Durante esa etapa también conoció a Palomino Cañedo, aunque no sabemos si esa relación que se cuenta en la película fue tan real.

La verdad, que si es real o es ficción lo que se cuenta en ‘Eisenstein in Guanajuato’ no importa mucho al ver la película, ya que esta trata más los temas del viaje y de la dualidad entre el sexo y la muerte. En esta película se habla mucho, sus diálogos van fluyendo uno tras otro y tienes que estar atento, pues todo lo que se dice tiene su importancia en el film. Y mientras reflexionas esos diálogos, tienes que ir disfrutando de las imágenes tan bellas que nos presenta el cineasta inglés.

Impresiona la iluminación, que va cambiando de tono. Otras veces la pantalla se divide y otras nos muestra un diálogo en el que la cámara consigue dar la vuelta a todo un salón. Crea una maravilla que solo es posible de la mano de alguien que quiere reinventar el cine. Creo que esta puede ser la película de Greenaway con mayor trabajo de montaje después de la trilogía de ‘Las Maletas de Tulse Luper’ (2003). Y creo que hasta este recargado montaje tiene una razón, ya que Eisenstein fue uno de los pioneros en el montaje cinematográfico, su interés era lograr a través de este la emoción del espectador.

Pero tanto artificio técnico puede llegar a cansar, en algunas ocasiones, al que ve la película. Incluso la sobreactuación de los actores se hace difícil en muchos momentos. Aún así, no se puede negar que la belleza de las imágenes y el personaje de Eisenstein, tan excéntrico, y el renacer que le provoca llegar a la ciudad de Guanajuato, son claves en el film.

Una biografía poco convencional, que raya lo fantasioso, pero que consigue concentrar muy bien la idea que ha tenido este director al realizar la obra. Después de su estancia en México, Einsentein cambia su forma de hacer cine y de ver el mundo, pudo ser por su relación con la ciudad de la muerte o por su acercamiento al sexo, no lo sabemos pero nos lo podemos imaginar a través de la mirada de Greenaway.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s