Así te contamos la sesión del 10 de enero


Coro Monopoly

Por fin, llega el momento de que se abran las cortinas del Gran Teatro Falla para que suene y huela a carnaval. El coro ‘Monopoly’ es el privilegiado encargado de estrenar este COAC 2016. La joven agrupación lleva dos concursos seguidos siendo cuartofinalista; cuenta con la autoría en letra de Antonio Bayón y José Antonio Valdivia, la música es obra de Rubén Cao.

Simulan fichas del Monopoly dentro del tablero. Visten elegantes trajes con sombrero, ellas con el pelo rojo, ellos azul.

Suenan los primeros acordes y da comienzo la presentación de este joven coro. “Cuánto tienes, cuánto vales…En el juego de la vida todo lo puedes pagar”. En esta pieza inicial ironizan los valores de la sociedad actual que superpone el dinero a los auténticos activos de la vida. La presentación cambia la musicalidad a mitad de la misma asemejándose a un músical. Menos movido el comienzo respecto al despliegue coreográfico del pasado concurso.

Suenan la falseta, ¡suenan los tangos! Primero de ellos en el que hacen un simil entre el concurso del Falla y un circo con todos sus elementos. Crítica que se queda en lo intracarnavalero. Y este va para el alcalde de Cádiz, la primera de muchas letras. “No hace falta que se viste de chaqueta y que ahora Salvochea no vaya a resucitar”. Carta abierta al regidor que ellos quieren: “Alcalde para el futuro de los jovenes que votaron con la esperanza de no sentirse manipulados”.

Vienen directos de la erizada, un poquillo perjudicados para cantar el primero de los cuplés. Juego entre las voces masculinas y las femeninas, que rematan con una negativa de las féminas a la proposición sexual de los hombres. Extenso estribillo en el que juegan con un dado, variable según el número que salga en el cubo cifrado. Y en nochevieja, ¿qué hicieron? Pues eso nos cuentan en la segunda pieza informal por excelencia, la guinda la pone otro chiste sexual.

Se valen de una heterogeneidad instrumental para iniciar el popurrí. Casilla por casilla avanzan por el tablero a la par que cantan este popurrí. Avanzan las cuartetas y vienen a cantar que entendenla vida como un juego, en el que ‘los de arriba’ son los que siempre ganan y marcan las reglas, los torpes e ingenuos siempre pierden. En resumen, popurrí en un tono de crítica irónica contra los poderosos y quizás contra el estilo de vida que impone el modelo capitalista.

Cierran una muy digna actuación sobre las tablas. La idea, la dirección de las letras, algo trilladas. A impresión personal: estuvieron más frescos el pasado concurso.

Nota: 5 (sobre 10).

Comparsa Las historias del viejo

Joaquín González y Alberto Rueda son los autores de letra y música de esta comparsa que procede de San Fernando. Debutantes sobre las tablas del Falla.

El puente Carranza de fondo, se intuye que repesentan a un señor mayor que cuenta sus andanzas y vivencias en el viejo acuaeducto. Entiendo que es una metáfora, el puente hecho hombre.

Solemne música en el arranque de la presentación. Sin chillar y con pocas estridencias le cantan a Cádiz: “soy tu puente, soy tu ciudad”, repiten al final de la pieza.

Se quitan el disfraz de viejo para que el joven le cante a José María González Kichi en la pieza comparsista por antonomasia. Le animan, o le aconsejan a luchar por Cádiz y defender a los gaditanos con lucha y entrega. Algo desafinado. El punteo que introduce el pasodoble suena bien, muy melódico. Arremeten contra el Patronato en el segundo pasodoble, un tema bastante recurrido ya.

Cuplés: letra para un tal José Fernando, uno de estos personajes del mundo rosa. Personajes de actualidad hechos muñecos, idea con la que fantasean en la segunda letra, que va con remate para Mariano Rajoy. Al viejo puente nadie le va a quitar que llevase “el primer beso de Cádiz a Puerto Real”.

Toca escuchar el popurrí de estos ancianos hecho puente, o puente hecho anciano, o…, a mí aún no me ha quedado claro el tipo… Relatan en esta sucesión de cuartetos los hitos del puente José León de Carranza. Alusión al viaducto de La Pepa, y su inauguración, ante la que expresan rechazo. “Dos sentidos tiene el Puente..”, juegan con la idea de la frase. Recuerdo con tintes de añoranza a las manifestaciones obreras de antaño en la “cicatriz de cemento” como le bautizó Bienvenido.

Bueno, les quedan años y años para mejorar. Os esperamos el próximo concurso.

Chirigota Los piratas informáticos

El año pasado fueron cuartofinalistas con ‘Los psicolocos’, este año son ‘Los piratas informáticos’. Hablo de la chirigota gaditana que tiene autoría en letra de Ramón Peñalver, Manuel Cárdenas y Moi Camacho, de la música se encarga Francis Sevilla Pecci.

El tipo, pues eso, de lo que se espera, de piratas dados a la informática, algo peculiares. Su barquito que no falte. Merece la pena echarle un ojo a los detalles de su escenografía y tipo.

Música de la chirigota ‘Kadi City’ para dar comienzo a la presentación. Buen golpe a Kichi, “parece el que limpia”.  Uno a uno nos dan a conocer los componentes: el afeminado, el capitán, el borrachín… “Soy un pirata de pega que solo navega en el mar de la red. Temblad”, guiño a ‘Los Piratas’ de Martínez Ares. Simpática esta introducción.

Letra del primer pasodoble contraria a los que “hacen la revolución por la red”. Invitan a la lucha activa, rechazando al que se esconde detrás de un teclado. Piropazo a la nonagenaria que siempre les acompañó y luchó por sus derechos y su bienestar, no es su abuela, se trata de Radio Cádiz. Sí señor, dos buenas letras, y la música ayuda, claro.

Vamos al cachondeo de los cuplés. Comparan la vestimenta de Teófila Martínez con la del actual regidor de Cádiz y recuentan los regresos carnavaleros en las dos letras. Remates para Kichi y para Antonio Martín… y para ‘los moros’. Estribillo que van modificando el final. Buen nivel.

Nos evocan con la música a los años 90 con música de la comparsa Los Piratas en los primeros compases del popurrí. Repasan la actualidad surcando los mares de bytes a bordo de su barco digital. “Soy un cabrón”, eso dicen ellos en el vistazo que le echan a los perfiles de distintos autores y sus secretos que nos desvelan. A ritmo de “Badum, badum” entran en Badoo para ligar… en fin. Ponen final a su repertorio con un tono más serio y dejando atrás la gracia, que no las alusiones al tipo, muy presentes en todo el repertorio.

Agradable sensación que dejan estos bucaneros de adsl. Quizás la pieza final algo por debajo del repertorio restante.

Comparsa Un país llamado Cádiz

Llegaba la comparsa de Pepe Martínez con la gran novedad del regreso de Antonio Rivas a la autoría de la misma, con el objetivo de repetir el buen papel cosechado durante las dos últimas ediciones con El Reino de Don Carnal y Afrika. La presión de ser la primera cabeza de serie en pisar las tablas del Falla no supuso ningún impedimento y nuevamente quedó claro que este grupo se asienta dentro de los grandes de la modalidad.

Sobre el escenario un forillo con una panorámica regada de fantasía que une diferentes emblemas monumentales de la ciudad. Poco a poco la luz gana protagonismo, descubriendo a un grupo de ministros y al gaditano mayor de ese país llamado Cádiz que estas voces van soñando con el deseo de que algún día se transforme en realidad. El tipo elegante, cercano a ese marco de fantasía recuerda al de algún que otro grupo de años anteriores. Melodía muy dulce, muy buena contextualización para ponernos en situación.

En la tanda de pasodobles, el primero un homenaje que el autor le hace al propio Pepe Martínez compositor de la música. Alabando su trayectoria, pero sobre todo su manera sencilla de hacerse un hueco en el mundo del carnaval a base de trabajo, sin levantar la voz, lejos del glamour y el afán de notoriedad que según la letra parece haberse instaurado en el ámbito comparsista. El segundo, con una música a destacar por su dulzura que recuerda a una nana acompañada de un excelente punteado, un crítica a la falta de miras de la sociedad internacional ante la crisis de inmigración en Siria a través de la figura del niño Aylan, fallecido en las costas de Turquía tras intentar cruzar a zona europea.

Cuplés: El Primero dedicado a lo apretado del calendario que hace que el carnaval cada vez este más pegado a las fiestas navideñas, que finalizan con la incursión de los reyes magos en un palco de Onda Cádiz saludando al respetable. En el segundo, se acuerdan de la eliminación del Real Madrid a manos del Cádiz en Copa del Rey, jugando a la perfección con los cánticos que la afición cadista regaló a una eliminación cuanto menos cómica.

Popurrí en el que comienzan a descifrar cuales son las tareas de cada uno de los ministros de la ciudad. Recuerdan lo difícil de su labor como dirigentes, apuntillando que por más que quisieran no son magos, siendo el bastón de mando solo un palo de madera y no una varita con la que hacer trucos. También creen necesario que el corazón ascienda unos metros y se sitúe cerca de la cabeza para acometer medidas con mayor cariño y miramientos. Última cuarteta que se inicia con la música de Bohemian Rhapsody, donde se insta a la ciudadanía a seguir luchando por mejorar su situación y hacer realidad un país llamado Cádiz guiado por la felicidad.

Nivel muy alto de esta comparsa que con toda seguridad luchará un año más por entrar en las semifinales de una modalidad que con todos los regresos se muestra muy interesante. Nota: 7,5 sobre 10.

Comparsa El Origen

Desde Sevilla y con la autoría de Francisco Javier Ramos y Román Limón llega la comparsa El Origen. El año anterior fueron La Loca del Parque, quedándose en el corte de preliminares.

Representan a la versión femenina del Dios Momo, una ente que se preocupa por la mujer en el carnaval y que reivindica el papel que merecen dentro de este mundo. Una idea que desarrollan a lo largo de la presentación.

El primer pasodoble, al tipo. Continúan con la defensa de la mujer en el carnaval. En concreto, cuentan la historia de una aspirante a comparsista que, pese a no tener voz suficiente, participa como una más en la comparsa. El segundo para los padres de familias trabajadoras, en oposición a las “duquesas, monarcas y herederos”. Bien cantados aunque un poco acelerados.

Dos cuplés con remates de metacarnaval. El primero sobre los beneficios de poner música a las plantas para favorecer su crecimiento y las consecuencias de que elegir para ello una comparsa de Juan Carlos. El segundo alude a la incorporación de Milian Oneto al grupo de Jesús Bienvenido.

El popurri es un repaso histórico y reivindicativo de la mujer en el carnaval. Mención, como no podía ser de otra forma, a Las Molondritas, chirigota femenina de los 80. Tienen tiempo también para criticar los comentarios despectivos y machistas que suelen acompañar a las agrupaciones de mujeres. Porque “el carnaval femenino es tan solo carnaval”. Sin apellidos. Terminan con un mensaje de apoyo y orgullo a todas las que han hecho “que valga la pena”. Sorodidad en el carnaval.

Cuarteto Los mellizos de la Chari

También desde Sevilla llega este cuarteto que pisa por primera vez las tablas del Gran Teatro Falla. Autoría compartida entre Manuel Jimenez y Miguel Reyes.

Representan una clase de colegio en la que están presentes dos niños y el profesor. A los pocos minutos entra en escena la madre de estos, que va dispuesta a hablar con el docente. La idea de la parodia gira en torno a los juegos de palabras, aunque sin mucho acierto. Primero “juegan” con la confusión entre catear, de suspender, y catear, de agredir. Después, durante unas preguntas de examen, los chistes se basan en el doble sentido de palabras como golfo, falta o compás.

Tras dos cuplés sin demasiado acierto interpretan un tema libre en el que en lugar de la madre, la protagonista es la tía de los niños. La presencia de algunos chistes excesivamente burdos y de dudoso gusto terminan por condenar un repertorio por debajo del nivel mínimo exigible para las tablas del Teatro Falla.

Comparsa Los desperdicios

Cuando una agrupación de este estilo aparece sobre las tablas del Gran Teatro Falla hace falta preguntarse cómo un autor presenta esta idea al grupo, cómo se la argumenta, qué les dice sobre de qué va el tipo. Dice Enrique Miranda que esta comparsa de Úbeda va sobre “el mundo del conocimiento”. Algo así como recolectores de todos los tipos de saberes de los que son transmisores de ello al resto de la humanidad. Suena la presentación un tanto forzada. Al principio aún se vislumbra de qué puede ir el tipo, pero más tarde se enrosca en decir simplemente palabras bonitas.

Llegan al primer pasodoble bastante rápido, parece que tienen prisa por cantar. En realidad, apenas descansan entre pieza y pieza. Se notan los nervios. Hacen un homenaje a las personas homosexuales, a la lucha y a la reivindicación que han llevado a cabo durante tantos años. Bastante simplona. La originalidad tampoco llega a la música y hay un octavilla al que alguien le ha hecho creer que canta bien. El segundo a Antonio Martínez Ares. Otro homenaje. La construcción no está demasiado elaborada. Corta esta tanda de pasodobles de Los desperdicios.

Dicen en el cuplé que son unos cocinillas y que en Navidad vinieron sus primos catalanes y que han adornado el postre con la senyera. Sí, sí. Esto no es cuplé de comparsa, es más bien de precomparsa. Cuidado que al segundo se ponen con las diferencias entre jienenses y gaditanos y dicen que los gaditanos no saben pronunciar la jota y que mala suerte que no esté este año Téofila, la carajota.

Estribillo de enamorado. Tan enamorado que no sabe ni lo que dice. Tal cual. Bueno sí, que “no valgo nada” dicen al final del estribillo. Pasemos al popurrí.

Como es de esperar en el popurrí intentan tocar casi todos los temas de los que son expertos. Religión, ciencia, historia, amor. Terminan ofreciendo ánimos a la humanidad, que hagan frente a la vida. Oratoria de libro de autoayuda para todo el teatro. Ellos no pasarán a la historia, pero ánimo para el año que viene. Un 3 sobre 10 para esta comparsa de Úbeda.

Chirigota Los supervivientes de la calle San Vicente

Se presentan estos exploradores supervivientes de la selva con poca gracia. Al menos las voces van bien conjuntadas y tienen una especie de estribillo en la presentación pegadizo en el que os invitan a disfrutar de la selva con nuestra mujer y los chiquillos. ¿Y los solteros? Terminan al estilo viñero y haciéndole un favor a Onda Cádiz: “No cambien de canal”.

Va por los cuartetos el primer pasodoble. No es que el pasodoble sea musicalmente muy original pero la letra está hecha con humildad y tocan un tema que los cuartetos reivindican con cierta razón. Alusión al ministro de Defensa en el segundo pasodoble. Le critican por casi todo y terminan con la foto del niño sirio que apareció muerto en una playa. No ece muy bien conectado. Habrá que darle una segunda escucha.

¿Qué le pasa al niño y a su disfraz en el primer cuplé? No se escuchan risas. Pues ya está. Nada más que señoría. El segundo cuplé mucho mejor. Juegan con el coco que echa de menos Chabelita de la isla de Supervivientes y terminan con la “coca” del hijo de Ortega Cano. Aquí sí hay risas. Tiene su aquel. No lo vamos a negar.

Dan las gracias a quién está hasta el final escuchándoles entre los cuplés y el popurrí. Se agradece.

El grupo tiene mimbres. Una pena que haya partes del repertorio que no hayan acompañado.  El popurrí está bien preparado. La parte del cocodrilo se pude considerar “graciosa” y la del fuego la mejora. Quizá la mejor parte del repertorio. El resto del popurrí en la cuerda floja. El final es bonito pero se hace corto, podían haber alargado. Años atrás han pasado chirigotas de peor nivel a cuartos. Puede que tengan alguna posibilidad. Ya lo veremos. Un 5 sobre 10, pegaditos al 6, que no cantan nada mal.

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