Aire cubano varado en Cádiz


DIEGO PEREIRA @PereiraGlez // La Casa de Iberoamérica estrena una exposición del artista cubano afincado en Cádiz, Tony Carbonell. La muestra, que recoge parte de su obra completa, un total de 50 carteles, 50 abanicos y 30 dibujos, se enmarca dentro de los actos que el Ayuntamiento de Cádiz organiza con motivo del mes constitucional de Marzo.

IMG-20150305-WA0000La última exposición propia de Tony Carbonell se asentó cerca del mar. Durante dos meses, julio y agosto del pasado año, la cafetería Quilla engalanó sus paredes con “Los Quillos en Quilla”, una serie de atlantes, signos del zodiaco y dioses esbeltos salidos de la mente y el fino trazo del artista cubano con el objetivo de hacer surgir entidades combinando varias perspectivas artísticas como el grutesco de los tiempos de la antigua Roma o el moderno tatuaje de nuestros días. Parece que los Quillos asumieron ser seres con vida propia y volver, meses después, abriendo una muestra en la Casa de Iberoamérica que repasa 40 años de trayectoria artística a un lado y otro del Atlántico, o como a Tony Carbonell le gusta llamarlo “entre Cuba y Cádiz, mis dos amores”.

Aunque su trayectoria en Cuba le avalaba como un creador emergente en la década de los ochenta después de haberse licenciado en Historia del Arte en la Universidad de La Habana, Tony Carbonell se dio a conocer en Cádiz cuando en 1986 dio forma al cartel del primer Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz (popularmente conocido como FIT). A partir de ahí estuvo algunos años entre Cuba y Cádiz, hasta que decidió asentarse definitivamente en la ciudad andaluza.

Su faceta como diseñador gráfico y cartelista se profundizó en la Cádiz, donde se estableció en 1996. Prueba de ellos han sido sus dos carteles anunciando el Carnaval de Cádiz, el primero en el año 1998 y el segundo en el 2007.

cartel98 cadiz2007

En la exposición no solo se podrán ver estos dos carteles en su versión original sino “muchos de mis carteles realizados hasta 2007. Incluidos algunos originales ilustres como el cartel del primer FIT, del Festival de Folclore o carteles de la Tía Norica. Todo esto se suma a una selección de mis carteles  serigrafiados en Cuba realizados antes de 1996 junto a los que he realizado en Cádiz desde 1991”, comenta el artista cubano.

Abaniquería

Durante los últimos años, Tony Carbonell se ha especializado en un arte reciente pero cuyo soporte tiene sus orígenes en la época de los faraones egipcios y la antigua China: la abaniquería. El arte de dar forma, pintar o adornar abanicos está presente en esta muestra al componer una parte importante de la obra del autor. “En total, unos 50 abanicos de diferentes estilos en una trayectoria de creación iniciada en 1997”. Con motivos andaluces o cubanos o con entes mitológicos que remiten a su última exposición de Los Quillos en Quilla, los abanicos de Tony Carbonell amplían la variada muestra del artista cubano. Abanicos que se erigen como un soporte perfecto en el que el artista redondea su obra. Una muestra de ellos puede verse en su página web personal: tonycarbonell.com

Esta especialización le ha llevado incluso a transformarse en profesor de una materia de estudios propia denominada abaniquería (antes de trasladarse a Cádiz ya tuvo experiencia como profesor en la Escuela Provincial de Arte de Matanzas) en talleres organizados por el Ayuntamiento de Cádiz, además de ser monitor de Bellas Artes en el centro cultural El Bidón impartiendo retrato, iniciación al dibujo y técnicas plásticas, y a montar exposiciones propias con la gran cantidad de abanicos que Tony Carbonell ha ido realizando a lo largo de todos estos años, como las características exposiciones que han tenido lugar en Quilla durante 2011, 2012 y 2013 compuestas simplemente de abanicos.

Para la muestra, una recopilación de su carrera artística, Carbonell cuenta que “no poseía ni la mitad de los trabajos que me hubiera gustado mostrar y me tuve que poner a tocar puertas de amigos e instituciones solicitando el préstamo de todos aquellos trabajos de mi autoría y que desafortunadamente ya no poseía”. Sobre todo en abanicos, los que según el autor tenía desperdigados por infinidad de sitios. Por ello, en esta exposición, se pueden ver abanicos aportados por coleccionistas privados, representando así una ocasión única de apreciar de forma exclusiva estos diseños. Además, se incluyen en la muestra dos proyectos para abanicos serigrafiados del año 2000.

Tony Carbonell admite que siente la exposición como “un premio y reconocimiento a mi trabajo de años. Además, ha sido la oportunidad de volver a ver trabajos de origen y de trayectoria en las tres manifestaciones que han centrado mi trabajo de creación: el diseño gráfico, los abanicos y el dibujo”. Disciplinas que “responden a las circunstancias que en cada momento definieron la gestación de mis obras”.

40 años de creatividad de un artista que nació en Matanzas, Cuba, pero que se trasladó a vivir al único punto del mundo capaz de caracterizarse como si fuera la isla caribeña. Para el que lo conozca Tony -y su exposición- atrae con las creaciones más desconocidas y que ha tenido que rescatar de las paredes de coleccionistas privados, y para el que no lo conozca, una oportunidad de transcurrir en la obra completa de un autor capaz de poner las entrañas de Cuba en Cádiz.

Hasta el 3 de mayo en la Casa de Iberoamérica (antigua Cárcel Real). De martes a domingo de 10 a 3 de la tarde.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s